Amarillamiento letal del cocotero importancia economica

Amarillamiento letal del cocotero importancia economica

La enfermedad del amarillamiento en las plantas

Durante las últimas cuatro décadas, los brotes de la enfermedad del amarillamiento letal han matado a la mayoría de los cultivares de cocoteros de tipo alto que antes prevalecían en Florida (Estados Unidos) y Jamaica. Aunque los cocos son la palmera más importante desde el punto de vista económico que se ve afectada por esta enfermedad, otras 35 especies de palmeras son susceptibles de sufrir el amarillamiento letal.Síntomas y signosNo hay ningún síntoma que permita diagnosticar el amarillamiento letal. Los síntomas son variables entre los géneros de palmeras y, en el caso de los cocos, entre los cultivares. Es el patrón de aparición y la progresión cronológica de los síntomas lo que identifica con precisión la enfermedad. La confirmación del amarillamiento letal se basa en un ensayo de diagnóstico molecular mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Se ha documentado que al menos 36 especies de palmeras (Tabla 1) son susceptibles al amarillamiento letal, pero el cocotero (Cocos nucifera) es el más vulnerable a la enfermedad, seguido de
El primer síntoma evidente en las palmeras maduras (las que pueden producir frutos) es la caída prematura de la mayoría o de todos los frutos. En el caso de los cocos, el extremo del cáliz de la nuez (fruto) suele desarrollar un aspecto entre marrón y negro, empapado de agua (Figura 1). La caída de la nuez o del fruto va acompañada o seguida de la necrosis de la flor. Este síntoma se observa más fácilmente en las flores recién maduras cuando emergen de la espata (Figura 2). Las flores masculinas se abstienen y no se produce ningún fruto.

Tratamiento de la enfermedad del amarillamiento letal

El cocotero (Cocos nucifera) es un miembro de la familia de las palmeras (Arecaceae) y la única especie viva del género Cocos[1] El término «coco» (o el arcaico «cocoanut»)[2] puede referirse al cocotero entero, a la semilla o al fruto, que botánicamente es una drupa, no una nuez. El nombre proviene de la antigua palabra portuguesa coco, que significa «cabeza» o «cráneo», por las tres hendiduras de la cáscara del coco que se asemejan a los rasgos faciales. Son omnipresentes en las regiones tropicales costeras y constituyen un icono cultural de los trópicos.
Es uno de los árboles más útiles del mundo y a menudo se le llama el «árbol de la vida». Proporciona alimento, combustible, cosméticos, medicina popular y materiales de construcción, entre otros muchos usos. La pulpa interior de la semilla madura, así como la leche de coco que se extrae de ella, forman parte habitual de la dieta de muchas personas en los trópicos y subtrópicos. Los cocos se distinguen de otras frutas porque su endospermo contiene una gran cantidad de líquido claro, llamado agua de coco o jugo de coco. Los cocos maduros pueden utilizarse como semillas comestibles, o procesarse para obtener aceite y leche vegetal de la pulpa, carbón vegetal de la cáscara dura y coco de la cáscara fibrosa. La pulpa seca del coco se denomina copra, y el aceite y la leche que se obtienen se utilizan comúnmente en la cocina, sobre todo para freír, así como en jabones y cosméticos. La savia dulce del coco puede convertirse en bebida o fermentarse en vino de palma o vinagre de coco. Las cáscaras duras, las cáscaras fibrosas y las largas hojas pinnadas pueden utilizarse como material para fabricar diversos productos de mobiliario y decoración.

Candidatus phytoplasma palmae

Figura 1. Mapa mundial de la producción anual de cocoteros y presencia actual publicada de enfermedades letales de las palmeras de tipo amarillento (véase la Tabla 1 y el texto para obtener todos los detalles y advertencias) datos de producción de la FAO (2016).
La palma de coco (Cocos nucifera L.) se cultiva en 90 países de todo el mundo, principalmente en zonas tropicales, por unos 11 millones de agricultores en 12 millones de hectáreas, con más del 80% de la producción en Asia (Adkins et al., 2006; FAO, 2014). El coco es un alimento básico y sirve como cultivo comercial en muchos países en desarrollo; la copra (la «carne» de coco) es una de las pocas fuentes de ingresos en efectivo para muchos hogares (Bourke y Harwood, 2009). Sin el coco, la habitabilidad en algunos atolones e islas sería insostenible, ya que no sólo es una fuente importante de alimentos, sino que la vegetación del coco se utiliza en la construcción de casas y las cáscaras de coco se emplean para usos domésticos comunes, como cuencos y combustible (Ovasuru, 1994). A partir del coco se elaboran una serie de productos de valor añadido, por lo que las mejoras en la producción de coco se han traducido en beneficios sociales y económicos para algunas de las zonas más pobres del mundo.

Enfermedades de los cocoteros y su tratamiento

Los cocoteros contribuyen a la belleza de los paisajes de la región del Caribe y contribuyen a la sensación de relajación de los turistas en las costas arenosas del Caribe. En Jamaica, el cultivo es una importante fuente de ingresos y una parte vital de la agricultura de subsistencia en las aldeas rurales (figura 1). En comparación con otros cultivos comerciales, el árbol requiere menos insumos, pero proporciona alimentos e ingresos muy necesarios. La incesante propagación del amarillamiento letal por las zonas de cultivo del cocotero está teniendo un grave impacto en muchas comunidades vulnerables, ya que amenaza los ingresos y la seguridad alimentaria de muchos jamaicanos dedicados a los sectores agrícolas (Myrie, 2006).Figura 1. Plantación de cocoteros en plena producción
El coco no es autóctono de Jamaica. Esta palmera se introdujo por primera vez a mediados del siglo XVI, inicialmente cerca de los puertos y los asentamientos costeros y posteriormente en el interior. El coco se convirtió en un cultivo industrial en el siglo XIX, aumentando su importancia económica con el uso del aceite de coco como materia prima para la fabricación de jabón, cosméticos y margarina. Al principio, la principal variedad cultivada era la Jamaica Tall; desde entonces, se han introducido más de 60 variedades, a causa de las enfermedades y los huracanes.

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