Aloe vera fistula perianal

Aloe vera fistula perianal

Tratamiento natural del absceso perianal

¿La idea de ir al baño le parece desalentadora por el dolor que siente cada vez que defeca? Podría ser porque tienes almorranas, fisuras o fístulas, todas ellas afecciones del recto y el ano.
Hay muchas venas importantes en el tracto anal. A veces, el estreñimiento crónico, el esfuerzo al defecar, el embarazo o la obesidad pueden interrumpir el flujo sanguíneo hacia el ano, haciendo que las venas se hinchen. Estas hinchazones se conocen como almorranas.
Pueden ser internas o externas. Las hemorroides internas se desarrollan en la parte inferior del recto y a veces sobresalen del ano. Las hemorroides externas aparecen en la piel que rodea el ano. Si se forman coágulos de sangre en las hemorroides externas, forman un bulto duro e incómodo alrededor del ano.
El estreñimiento crónico dificulta el movimiento intestinal. Cuando se expulsan heces duras, puede desgarrarse o rasgarse la capa mucosa que rodea el ano. Esto es una fisura y es más frecuente en los niños que en los adultos.
A veces la materia fecal puede obstruir las pequeñas glándulas presentes en el ano y provocar una infección. Esto forma un absceso. El absceso pierde pus y, si este pus no drena correctamente, puede formarse una fístula.

Pomada antibiótica para la fístula

La última etapa de la digestión es la recogida y expulsión del cuerpo de los desechos sólidos. Estos desechos (lo que queda de lo que comemos después de que el cuerpo haya tomado el agua y los nutrientes) se acumulan en el recto y luego se expulsan por el ano.
El interior del ano está revestido de glándulas y de cuatro a seis criptas o bolsas. A veces una de estas bolsas se llena de heces. Esto puede hacer que la glándula se infecte y desarrolle un absceso anorrectal.
El absceso se abre por sí mismo y drena o se drena quirúrgicamente. Una fístula es un conducto o abertura que se forma bajo la piel desde el ano hasta el exterior del cuerpo. En aproximadamente la mitad de los casos en los que se ha producido un absceso y se ha drenado, se formará una fístula entre el interior o la bolsa y la abertura por la que drenó la infección. Una fístula no sanará sin tratamiento, que implica la eliminación de la bolsa donde se inició la infección.
La mayoría de las fístulas son sencillas de tratar. Se puede abrir el tracto o la fístula, o bien extirpar completamente el tracto y la bolsa que hay en su interior. Dado que la fístula atraviesa el músculo del esfínter, que encierra el canal anal, la cirugía debe realizarse con cuidado para evitar cortar demasiado profundamente el músculo y permitir fugas de gas o heces líquidas.

Supositorios de aloe vera para las hemorroides

Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a los grupos experimental y de control: los que recibieron la pomada de vitamina E (Grupo Experimental – EG) y los que recibieron la pomada de trinitrato de glicerilo (Grupo de Control – CG).
Pomada de trinitrato de glicerilo (GTO): Se adquirieron en farmacias tubos de aluminio disponibles en el mercado que contenían una pomada de trinitrato de glicerilo al 0,4 (Rectogesic, proStrakan Group, Galashiels, Reino Unido). La dosis para todos los pacientes fue de 375 mg de pomada (que contenía 1,5 mg de trinitrato de glicerilo), aplicada con un dedo enguantado en el canal anal distal, cada 12 horas durante un periodo de 8 semanas.
Pomada de acetato de vitamina E (VEA): Los tubos de plástico disponibles en el mercado que contenían la pomada de acetato de vitamina E (Filme Olio, Hulka SRL, Italia) se compraron en farmacias. La dosis para todos los pacientes fue de 1 ml, aplicado con un dedo enguantado en el canal anal distal, cada 12 horas durante un periodo de 8 semanas.
Los tubos de plástico disponibles en el mercado que contenían una pomada de acetato de vitamina E (Filme Olio, Hulka SRL, Italia) se compraron en farmacias. La dosis para todos los pacientes fue de 1 ml de pomada (que contenía 1100% de vitamina E), aplicada con un dedo enguantado en el canal anal distal, cada 12 horas durante un periodo de 8 semanas.

Crema para fístulas

Un absceso perianal es una acumulación de pus bajo la piel que rodea el ano (conducto trasero); los abscesos perianales son frecuentes y suelen deberse a una infección en una glándula anal. En el Reino Unido, el tratamiento estándar consiste en una operación con anestesia para cortar la piel y drenar el pus. Esto evita que la infección se extienda y alivia el dolor en la zona afectada. Se coloca un vendaje interno (también conocido como «compresa») dentro de la cavidad del absceso, inicialmente para detener la hemorragia. Las enfermeras de la comunidad cambian la compresa con regularidad hasta que la cavidad se haya curado. Se cree que el taponamiento de la cavidad reduce la posibilidad de que el absceso vuelva a aparecer.
Algunos pacientes desarrollan una fístula después de un absceso perianal. Una fístula es una comunicación anormal entre el ano y la piel próxima a él y un pequeño orificio junto al ano que descarga pus de forma intermitente. Las fístulas pueden tardar muchos meses y varias operaciones en curarse. Esta revisión tiene como objetivo evaluar los efectos de las compresas en la curación de las cavidades de los abscesos perianales, en particular el tiempo que tardaron las cavidades en sanar, y la cantidad de dolor que experimentaron los pacientes.

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